La humanidad ha experimentado innumerables cambios a través de la historia que han marcado diferentes transformaciones de la forma en que los seres humanos conviven y se interrelacionan en el planeta, desde esta perspectiva no podemos obviar la gran magnitud de cambios que provocan los avances tecnológicos de la información y la comunicación en la actualidad, vertiginosamente estos cambios son acelerados y sumamente significativos.
Esta nueva concepción ha creado diferenciaciones en la humanidad no solo en quienes nacen con la disponibilidad de los mismos, y quienes se adaptan a su uso, sino en quienes lo usan y quienes quedan marginados `por la falta de oportunidad para usarlos.
Se hace referencia por algunos autores de los famosos inmigrantes digitales quienes deben romper esquemas y adaptarse a la velocidad de cambios que la tecnología de la comunicación y la información les obliga, además quienes apenas aprendemos a usar la tecnología estamos obligados a insertarnos en un modelo globalizado y claramente influenciado por la tecnología y el consumo de ella.
En otro extremo paradójico encontramos la generación más joven los nativos digitales quienes no solo nacen en la plena evolución de estas tecnologías, sino que sus vidas están notablemente influenciadas y atraídas por ellas, por lo que resulta gracioso pensar que quienes estamos educando actualmente tratamos de enseñar a los estudiantes conocimientos del pasado sin haber asimilado y entendido lo que ocurre en su mundo actual.
Estas razones convierten en un tema complejo que afecta los escenarios actuales del desarrollo de la existencia del ser humano, que no es nada fácil precisar estas trasformaciones, sin embargo queda claro que existe un polarización entre quienes nacen con las tecnologías de la información y la comunicación y quienes se ven obligados al aprendizaje de ellas por no haber nacido en una época donde estos inventos fueran tan comunes.
En este concepto de aprendizaje, debe tomarse en cuenta que la evolución e influencia tecnológica afecta notablemente la concepción de los procesos de enseñanza y aprendizaje, uno de los principales retos de la humanidad a través de la educación radica en la humanización misma del ser humano, pues el avance constante de la tecnología nos lleva a un materialismo increíble que empieza a causar egoísmo, diferencias y poco interés por el bienestar común.
Los nativos digitales según (Vilches 2001) “son los consumidores y próximos productores de casi todo lo existe (y existirá)”, es decir desde ese concepto visualizamos que los educadores nos enfrentamos ante un grupo que percibe un mundo y un futuro diferente al nuestro.
Quienes nacimos con otra especie de ideales e intereses, debemos considerar esta realidad, ya que nos lleva a pensar que si nos decimos constructivistas en la educación, con lo cual profesamos recoger los conocimientos previos de nuestros estudiantes para iniciar un proceso educativo, no podemos obviar las vivencias y realidades de los nativos digitales, las cuales no están acordes a los programas obsoletos y jurásicos qué desarrollamos en el aula.
Esto plantea un escenario desafiante para la educación costarricense y quienes somos parte de ella, sin duda alguna nuestro sistema educativo resulta incapaz de adaptarse al cambio y a la visión de las nuevas generaciones, y es que no se trata de la disponibilidad de tecnología para usarla en las aulas, la temática es más compleja, se trata de una concepción y una posición crítica, que debe desarrollarse en los jóvenes con respecto al uso más adecuado de las tecnologías de la información y la comunicación, es hacer uso de tecnología sin obviar los valores y la sensibilización de los estudiantes, radica en el hecho de desarrollar habilidades y actitudes necesarias para un orbe mundial que cambia en forma rápida y abrupta.
Nuestros estudiantes nativos digitales buscan crecer en un mundo que les demande realizar múltiples tareas y que despierten su interés, los métodos didácticos estáticos y tradicionales resultan poco atractivos para ellos, los inmigrantes de la tecnología poseemos un concepto antagónico a la concepción de educación que los jóvenes requieren y necesitan, sin duda alguna se necesita un nuevo paradigma para enseñar y este cambio es todo un desafío para los que estamos inmersos en la docencia.
Los estudiantes actuales exigen diversas formas de aprender y necesariamente las tecnologías de la comunicación e información son de prioridad en su escala de preferencias, este desafío implica modernizar la educación sin que se obvie la enseñanza de conceptos de nuestro bagaje antiguo.
El docente contemporáneo no debe temer a la tecnología por el contrario debe integrar a su práctica docente herramientas como: los blogs, redes sociales, videos, internet, poscadt y otros recursos que son insumos para atraer a los jóvenes.
Los avances tecnológicos se constituyen como agentes de cambio no solo curricular, sino cultural, económico, político, por lo cual el sistema de formación de los jóvenes debe adaptar estos conceptos, en el sentido de que para un nuevo orden mundial resultaría inútil preparar sin ajustarnos a las necesidades del mercado laboral y las demandas sociales que la globalización establece para nuestros países.
A modo de síntesis debemos tener claro cuáles son las demandas de nuestro nuevo rol como docentes, y en ese plano, se debe actualizar y formar nuestro conocimiento para enfrentar la contemporaneidad existente, plasmando actitudes, habilidades y conceptos en nuestros estudiantes acordes a la realidad de un mundo cambiante, competitivo e influenciado constantemente por la evolución poderosa de las tecnologías de la información y la comunicación.
No existe escape a esta realidad, se debe buscar enfrentar el desafío y crear juicio crítico para orientar en los procesos de enseñanza y aprendizaje, los aspectos positivos de la tecnología y minimizar sus efectos negativos en nuestra aldea global.
No hay comentarios:
Publicar un comentario